domingo, 9 de septiembre de 2012

Corazón y Alma

Capítulo 1: Instinto




Nunca había visto nada tan salvaje, eso fue lo que me cautivó de ella. Una larga melena rubia  casi blanca caía en su espalda como una cascada cubriendo sus glúteos.  Era incluso cruel el contraste de su piel dorada por el sol del verano con el azul claro de sus ojos. Era una combinación mortal que acabaría enloqueciéndome. Su cuerpo era musculoso  y grácil como el de un felino y su semisonrisa  irónica me daba vida cada segundo de mi eterna existencia.

Pero no era mía. Nunca sería mía. 

Ella era el descenso más violento de los ríos,el vendaval más fuerte que se lleva consigo todo tras de sí, ella era la selva, era el desierto…era vida.

Cazaba con un arpón y se valía solo de su instinto y sus sentidos para sobrevivir en las enormes selvas del mundo todavía virgen.  Aún la sigo espiando, se que ella a veces se percata de mi presencia pero no parece prestarle mucha atención. La mera visión de su brillante piel tersándose dejando ver su musculoso cuerpo de cazadora volvía a hacer palpitar mi muerto corazón.

Puedo zambullirme en el torrente del tiempo y del espacio, puedo vivir, he vivido y vivo la completa historia de la humanidad y sin embargo…siempre vuelvo a mi escena favorita de la película,  es cuando sigo sintiéndome humano en cierto modo.

A veces la he protegido, sin embargo ella no necesita ninguna ayuda. Su cuerpo repleto de cicatrices daba testigo de sus incontables batallas, he visto su sangre manar en más de una ocasión y he de decir que en todas ellas he sentido la deliciosa tentación de poseerla, pero no puedo, ella es lo que me queda de mi humanidad…si la llevara conmigo ya no quedaría remanso de paz para mi alma.

Su cabello me recuerda al brillo del sol que tanto extraño en mis sueños de letargo.  Aún recuerdo como mi piel oscura se bronceaba bajo el gran astro. Ahora sirvo en la ciudad sagrada como erudito y escriba a pesar de mis dotes para el combate alabadas por mi maestro, siempre se pensó que yo llegaría a ser un gran líder inmortal. Sin embargo, aún me encuentro lejos de dominar mi Bestia interior pues mi gran temperamento me aleja de la perfección del Gran Padre. Los tiempos están cambiando y mis hermanos intrigan contra los padres. ¿Qué posición jugaré en esta  ocasión?

He vivido las mismas escenas, he visto todos los posibles finales pero acaba en catástrofe, aún me encuentro tratando de buscar el  mejor desenlace para esta historia.
¿Por qué todos esos finales te acaban alejando siempre de mí? ¿Por qué no puedo evitar desear poseerte? ¿Por qué no puedes ser mía? Siempre ha sido afán del ser humano dominar la naturaleza y el medio a su antojo, y yo me siento así precisamente contigo…pero cuando te tengo entre mis brazos, cuando eres totalmente mía, ya no eres tú. Ocurre como esos grandes parques naturales cercados para que los niños puedan ver los animales mientras comen una hamburguesa.

Quiero tu corazón y quiero tu alma.

¡Lee Cuentos de Delonna!